VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE
Kilogramos:
¡Me da igual! Lágrimas: ¡Por fin se han dignado a salir rápidamente! Calorías:
Suficientes para pegarme una bofetada, mental, claro.
22:04.
Estoy
tan feliz y tan triste a la vez. Ayer quedé con Mireia, aunque no me apetecía
nada. Pero eso pasa, que cuando piensas que algo irá de algún modo, los planes
dan un giro de trescientos sesenta grados y no puedes creerlo.
Después de habernos
pasado toda la tarde hablando, por fin entramos en el tema en el que ella
quería profundizar, y hacía años que no hacíamos: yo.
Mireia es una chica
guapísima y muy risueña que conozco hace cuatro años. Tenemos muchísimas cosas
en común, tantas, que a veces siento que es demasiado irreal. Obviamente somos
completamente diferentes. Contradictoria, ya.
El caso es que,
raramente, Mireia sabía por lo que pasaba, aunque a ella le pasaba en aspectos
diferentes (como dije es guapísima, y sus problemas no son especialmente de
físico). Sea como sea se la pasó hora y media hablando y hablando, de corrido,
sin parar mientras yo la miraba con el rostro aguado (y como un ogro,
seguramente). Me ayudó. Era lo que estaba esperando durante semanas. Me dijo,
no lo que necesitaba oír, más bien, la verdad, que yo conocía des de un
principio, y que me negaba a aceptar.
Me estoy preguntando
cuando llegará el momento en que cambie, o al menos, vuelva a ser la de antes.
Esta época de la vida en una mierda, una tiene crisis de identidad, más
complejos que pelos en la cabeza, y encima están los chicos, que no aportan
nada positivo ¡malditos seáis!
Me voy a dormir, que
después de semanas en vela, creo que merezco un poco de descanso. Parezco un
zombie, literalmente. Solo me consuela saber que Zoe…bueno. Eso lo dejaré para
más tarde. Es algo que todavía me tiene excitadísima, y todavía no sé cómo
superarlo.
Ah, a propósito, ahora
tengo un nuevo mantra que Mireia me ha hecho aprender: << desconecta el
chip, desconecta el chip, desconecta el chip>>, en cualquier momento me
convertiré en un robot.
No hay comentarios:
Publicar un comentario