MARTES 22 DE SEPTIEMBRE
Veces que me he pesado:
1 cada quince minutos, veces que me ha decepcionado el resultado: el doble,
bocadillos tragados: 3, pensamientos negativos: quinientos por hora (porque
hasta mi agilidad mental está engordando, y no de neuronas)
21:32.
Hoy
mi depresión es más palpable que de costumbre. Ojalá fuese guapa. Ojalá fuese
delgada. Ojalá fuese inteligente. Ojalá dejase de quejarme.
01:34.
Debería
irme a dormir. Pero no puedo. Quiero salir de este trance de depresión que
llevo cargando des de hace semanas. Quiero ponerme las pilas positivas y
planear formas para cambiar. Quiero hacerlo con todas mis ganas. Pero cuando
llego a mi habitación, para coger lápiz y papel y empezar una lista (hago
muchas listas) con propósitos (nunca cumplidos, por cierto), sucumbo a la
llamada de la cama, los auriculares, música deprimente, y fantasías de mi misma
delgada. Estoy loca.
05:26.
No
tengo sueño, solo quiero escuchar Out Of
Reach y llorar. Pero tampoco lloro, porque mis ojos no me lo permiten, están
secos como una pasa. Creo que voy a cerrar los ojos…
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